Nuevas
inquietudes: Una
conciencia creciente, tanto en personas como en organizaciones,
de que el uso del dinero en el ámbito del ahorro
y la inversión debe responder a los mismos criterios
que sostienen los idearios de dichas organizaciones y,
por lo tanto, moverse también en el terreno de
la ética.
Necesidades
de financiación: Una demanda cada vez
más definida de intermediación financiera
entre un colectivo de inversores éticamente exigentes
(personas particulares e instituciones) y entidades que
trabajan en proyectos sociales y también personas
y colectivos que jamás podrían acceder
a créditos en las entidades financieras convencionales.
Ahorradores
insatisfechos: Una insatisfacción
relacionada con los instrumentos de inversión socialmente
responsable disponibles en el mercado (fondos éticos,
fondos solidarios, etc.) muchos de los cuales parecen responder
más a principios comerciales y estrategias de venta
que a sólidos planteamientos sociales.
SE
CONSTITUYE LA FUNDACION FIARE
Como
resultado de este análisis y reflexión, 52 organizaciones
sociales, en calidad de socios fundadores, deciden sumar su
esfuerzo y sus recursos (capital fundacional) para constituir,
en febrero de 2003, Fiare. Una Fundación sin ánimo
de lucro, independiente, abierta a la participación,
al servicio de las necesidades financieras de la economía
social y que desde el rigor profesional se propone responder
a la demanda creciente de ahorrar e invertir según criterios éticamente
exigentes.