a
banca es un instrumento del que nos servimos habitualmente
para efectuar gran parte de nuestros intercambios económicos.
Cada vez son más las personas y organizaciones conscientes
de que, junto a todo lo referente al consumo, también
las decisiones de inversión son una forma de posicionamiento
social y ético.
¿Cubre
el sistema bancario actual nuestras demandas como ahorradores,
consumidores e inversores?
¿Encuentran
las organizaciones sociales y sus usuarios respuesta al otro
lado del ventanillo?
¿Dónde
y desde qué criterios invierten nuestro
dinero las instituciones financieras?
¿Responden
las entidades financieras a las demandas de nuestras sociedades
y especialmente a las que provienen de los sectores más
desfavorecidos?
¿Existe
un modelo de banca alternativo que sitúe esas demandas
en el centro de su misión?
La
pretensión de dar respuestas satisfactorias a estas preguntas
está provocando en Europa la formación de una corriente
de opinión y de un movimiento social en torno a las iniciativas
que genéricamente se denominan Banca Ética, entidades
financieras que persiguen simultáneamente dos objetivos:
Financiar
actividades económicas que tengan un impacto social positivo.
Esto significa apoyar empresas y proyectos sociales, ecológicos,
culturales y humanitarios, y poner los recursos al alcance de las
personas más pobres, de los socialmente excluidos y, en
general, de todas aquellas personas que no tienen acceso a la financiación
de los bancos convencionales.
Ser
viable y obtener excedentes económicos
que permitan el crecimiento, la inversión y reinversión
social, la modernización y la cobertura de imprevistos,
respetando una serie de criterios éticos básicos.
Ambos
objetivos son irrenunciables. Si el primero no se respetara,
estaríamos hablando tan sólo de un banco, similar
a los que ya existen. Si al segundo no se le prestara atención
suficiente, en un corto espacio de tiempo dejaría de ser
un banco.
Un
banco ético se rige, a la hora de realizar
sus inversiones, por un conjunto de criterios:
¿Cuáles son los criterios éticos
negativos más habituales? En general, una banca ética no invierte
ni financia actividades como:
• Producción y venta de drogas, alcohol, tabaco,
pornografía y juego. •
Producción de armamento
y suministros al ejercito. • Explotación laboral,
explotación infantil. • Experimentación
con animales. •
Destrucción del medio ambiente,
contaminación del suelo, agua o el aire, producción
y distribución de pesticidas. • Especulación
financiera, empleo de paraísos fiscales. |
• Agricultura intensiva, biotecnología y manipulación
genética. •
Producción y distribución
de energías no renovables y de energía nuclear. •
Uso
de madera tropical como materia prima, tala de bosques tropicales. • Comportamiento
comercial y publicitario tendencioso, manipulación de
los consumidores. •
Cualquier modo de clientelismo político
y corrupción. • Monopolios económicos. |
¿Cuáles son los criterios éticos
positivos más habituales? Una banca ética invierte
y financia actividades como:
• Proyectos sociales, educativos, culturales, medioambientales,
de turismo sostenible, de comercio justo y consumo responsable. •
Empresas
e iniciativas de inserción laboral de colectivos en
dificultades. • Utilización de energías
renovables. • Integración de minorías y
acomodación de inmigración. • Reciclaje
y minimización del impacto medioambiental y respeto
a la biodiversidad. • Apoyo al desarrollo local. |
• Igualdad de oportunidades de género. •
Transparencia
en la gestión económica y financiera.
• Transferencia
de tecnología a países pobres. •
Desarrollos
de tecnología mediante software libre de código
abierto. • Respeto a los derechos humanos. • Necesidades
financieras del Tercer Sector. •
Desarrollo integral
en los países del Sur.
• Políticas de autodesarrollo
y microcréditos en los países empobrecidos. |
|
La preocupación y el interés social por el
tema de las finazas solidarias es creciente especialmente
entre
las entidades del Tercer
Sector. Este interés comienza a manifestarse por la
constante presencia en los medios de expresión y comunicación
de las
organizaciones y en la creciente convocatoria y organización
de eventos sobre el particular.
Reportaje
sobre Banca Ética publicado en la revista de la
Organización
No Gubernamental Intervida |
|